sábado, 21 de enero de 2017

Muñoz Molina: ‘Les aseguro que seguiré leyendo la Biblia del Oso’

Fotografía del momento en el que Nieves Carabaña (Sociedad Bíblica) entrega un facsímil de la Biblia Reina-Valera a Muñoz Molina, con Pedro Tarquis, director de Protestante Digital / MGala
Nieves Carabaña (Sociedad Bíblica) entrega un facsímil de la Biblia Reina-Valera a Muñoz Molina, con Pedro Tarquis, director de Protestante Digital / MGala

Muñoz Molina ha recibido ayer en Madrid el Premio Unamuno, amigo de los protestantes, que concede el diario Protestante digital desde 2006 (y desde hace dos años con el coauspicio de la Fundación RZ) y que distingue cada año una institución o persona no protestante por su labor por la pluralidad y convivencia de los españoles.

El galardón, que coincide este año con el 500 aniversario de la Reforma protestante, ha destacado el aprecio mostrado reiteradamente por Muñoz Molina hacia la conocida como "Biblia del Oso" o protestante, la primera traducción de la biblia al castellano desde su texto original, sobre la que ha dicho que es "una joya escondida" de la literatura española.

El escritor ha asegurado que le provoca "mucha alegría" este galardón porque "un español ilustrado está en deuda con todos los españoles que han sufrido la persecución y la intolerancia", en referencia a los protestantes. Según ha recordado, cuando era niño, en el colegio se hablaba de los protestantes como algo "monstruoso". Por el contrario, Muñoz Molina asegura que siempre ha sentido "mucha simpatía por la disidencia".

También celebra el hecho de que el premio lleve por nombre el de Unamuno. "Hay que defender mucho la libertad de espíritu y el derecho de las personas a ser ellas mismas porque ahora parece que hay mucha libertad pero no es verdad", ha advertido.

Al finalizar su discurso de agradecimiento, que les resumimos a continuación, Muñoz Molina dijo: “Les aseguro que seguiré leyendo la Biblia del Oso”.


Asun Quintana termina su exposición: '¿Fue Unamuno amigo de los protestantes?'


MUÑOZ MOLINA Y LA BIBLIA DEL OSO
La traducción de la Biblia que hizo Casiodoro de Reina en 1559, conocida como "Biblia del Oso" por el dibujo que lleva en su primera página, fue la primera traducción completa desde los textos originales al castellano romance, lo que estaba prohibido en la época.

Desde entonces, fue una traducción "condenada" y se mantuvo fuera de la circulación, ha recordado Muñoz Molina, que ha lamentado cómo se perdió la posibilidad de que, al igual que ocurrió en la literatura anglosajona con la King James, un texto de "tanta belleza" pudiera llegar al pueblo e influir en la cultura española.

Muñoz Molina (Úbeda, Jaén, 1956,) miembro de la Real Academia Española y galardonado con los Premios Planeta y Príncipe de Asturias, ha explicado que esta biblia ha sido "invisible" durante siglos, a pesar de ser una "verdadera joya literaria": "Es como si se hiciera invisible un monumento como el del Monasterio de El Escorial".

Aquella traducción muestra un "idioma irrepetible" con una gran fuerza y capacidad expresiva, tanto para creyentes como para no creyentes, expresó el escritor.

Sobre su primer encuentro con este texto, Muñoz Molina apunta que llegó a ella por casualidad y curiosidad y quedó "muy impresionado". Un ejemplar de esta Biblia es uno de los elementos fundamentales de su novela 'El jinete polaco'.

Para el escritor, leer el Génesis o el Cantar de los cantares en esta Biblia es hallar "un idioma español irrepetible, de una gran fuerza y capacidad expresiva" y recomienda su lectura tanto a creyentes como a no creyentes porque también encontrarán en ella "verdades de la experiencia humana" y "grandes creaciones literarias de la humanidad" como el Libro de Job.

Para el escritor, esta Biblia "traducción directa al español, además a un español riquísimo de la segunda mitad del siglo XVI" fue proscrita porque "quienes la traducen son herejes, protestantes y entonces tienen que irse de España. Y esa Biblia queda fuera de la circulación en la cultura española".

Muñoz Molina con la estatuilla del Premio junto a P. Tarquis


LA DISCRIMINACIÓN CON LOS PROTESTANTES
En su intervención, Muñoz Molina glosó la figura de los "librepensadores" en una sociedad como la española, tendente a "permitir la ocupación del espacio público por parte de la confesión mayoritaria".

Al tiempo, aprovechando la presencia de miembros de todos los grupos políticos, el escritor animó a "las autoridades competentes" a "cesar en esa exhibición pública de entrega a la Iglesia católica".

"Una de las grandes deficiencias de la democracia española ha sido su incapacidad de poner a la Iglesia católica en su sitio, en esa discriminación a la que se somete a los que no son católicos".

Para Muñoz Molina, resulta criticable esa "invisibilidad de lo que no sea ortodoxo" en España, y que tanto han padecido las confesiones minoritarias durante años. "En España hay una presión absoluta contra aquel que se atreva a pensar libremente" denunció, asumiendo que "la conciencia individual que elige su propio camino, sigue estando muy perseguida".

Pese a todo, y haciendo autocrítica, admitió que "también ha existido, y existe, una serie de prejuicios antirreligiosos", y reivindicó que "la fe no tiene por qué asociarse necesariamente con ideologías opresivas" y recordó que en su estancia en Nueva York le sorprendió cómo intelectuales y escritores amigos suyos le expresaban de forma natural y dialogante su fe cristiana, “algo impensable en España”. También allí, explicó, ha descubierto que figuras como Martin Luther King son inseparables de su fe cristiana, y de cómo la Biblia impregna sus ideas y discursos.

Para finalizar subrayó el "valor profundo de la existencia de lo sagrado, como la oración que he escuchado al iniciar la comida, es una cultura de agradecimiento por lo que recibimos". Y prometer que seguirá leyendo la Biblia.

Aquí pueden ver el video completo del acto (trasnmitido en directo por Facebook Live)

Fuente: Protestante Digital

jueves, 19 de enero de 2017

Antonio Muñoz Molina, el evangelio laico

Si un fuego se enciende y un hombre arroja un papel sobre él, ¿qué destacará el autor de Sefarad (2001) de todas las lecturas posibles? Creo que el narrador fijará su atención en el fuego y en los pasos que el hombre ha traído desde la oscuridad, mientras que el lector que escribe en prensa tratará de remontar el primer impulso que llevó a la quema del documento, se preguntará (a riesgo de no llegar a ninguna conclusión importante) qué contenía escrito el papel.

Quienes conocimos primero los artículos, como por ejemplo las lecturas de Ida y Vuelta en Babelia, el suplemento del sábado en El País, nos sentimos abrumados por las novelas de Muñoz Molina (Úbeda, 1956). La primera página se nos presenta con más timidez que promesa; el acento de Jaén, el tono de voz que hemos escuchado en entrevistas o conferencias, viene adherido a las líneas del comienzo. Y para colmo, al menos en mi caso, desde que vi un reportaje en Televisión Española donde aparecía él sentado frente a su ordenador, me cuesta desprenderme del sonido de las teclas: de cierta forma los pensamientos se están abriendo camino, y los dedos que una vez varearon olivos tienen ahora que agitar esos pensamientos y colocarlos en su sitio. Uno no puede olvidar que todos los libros estaban en el principio destinados a no existir, que cualquier narrador, incluso el más infame de todos, está reviviendo una criatura llena de costuras y neuronas deshechas.

Por otra parte, ninguno de sus libros está hecho para matar el tiempo; son sus personajes quienes se pasan las páginas huyendo y escondiéndose con el fin de que el tiempo (el que da dimensión, textura y densidad a las sombras) no acabe con ellos. Algunos se aferran al descubrimiento de la ciudad o de un viaje en tren. Otros viven sumergidos en la felicidad y el entusiasmo de la lectura, como un héroe de Proust, y por eso las bofetadas son tan fuertes como los versos de César Vallejo; son tan fuertes esos golpes en la vida para los personajes, pero también para nosotros, porque cuando aparecen ya hemos comenzado a superar la desconcertante sensación inicial… o tal vez la impaciencia (como me sucedió con la primera lectura de El Jinete Polaco) nos ha llevado a no estar por allí cuando debíamos.

Puede leer el artículo completo de Daniel Jándula en Protestante Digital.

miércoles, 11 de enero de 2017

Muñoz Molina, Premio Unamuno amigo de los protestantes

Fotografía de Antonio Muñoz Molina asomándose por la ventana

Protestante Digital entrega cada año el ‘Premio Unamuno, amigo de los protestantes’ desde 2006, distinguiendo una institución o persona "no protestante", por su labor por la pluralidad y convivencia de los españoles; protestantes en especial y todos los ciudadanos en general. Desde 2015 lo realiza con el coauspicio de la Fundación RZ, entidad internacional para el diálogo de fe y cultura, con representación en España.

Este año la persona galardonada ha sido Antonio Muñoz Molina, coincidiendo y dando una especial relevancia en esta ocasión a la entrega del premio al coincidir con el año del 500 aniversario de la Reforma protestante (1517-2017).

Ha incidido de forma especial el aprecio manifestado de forma reiterada y pública por parte de Muñoz Molina por la Biblia de Reina Valera, joya y emblema no sólo de la Literatura sino del protestantismo español. También su trato con diversos medios y personas de fe evangélica.

Antonio Muñoz Molina expresa sobre la Biblia del Oso, primera traducción de la Biblia al castellano desde su texto original, es una joya escondida de nuestra literatura.

“Casiodoro de Reina para mí es uno de los grandes escritores de la literatura castellana. Un traductor es un escritor, sobre todo de un mundo tan ajeno a lo culturalmente cotidiano en España”, explica Muñoz Molina. Ya que en España, a pesar de ser un país católico, “la Biblia no había tenido ninguna presencia en la vida real”.  
“Casiodoro de Reina tiene que dar forma en castellano a mundos que no existían, tiene que crear registros que no existían. Por ejemplo, el tono profético, el tono de los Salmos... Son registros que hasta entonces no habían sido escritos en lengua castellana”, afirma Muñoz Molina. 
Sin embargo, esta obra fue silenciada. La inquisición quemó los ejemplares y prohibió su lectura durante cuatro siglos. “Es una obra maestra desconocida”, afirma el escritor. “Imaginemos que el Quijote sólo se hubiera transmitido mínimamente y hubiera sido perseguido durante cuatro siglos. Pues eso fue lo que pasó con la Biblia del Oso”. 
Puede leer la noticia completa sobre la concesión del Premio Unamuno a Antonio Muñoz Molina en Protestante Digital.

viernes, 12 de febrero de 2016

“Con Unamuno digo: viva la libertad”

Fotografía de José María Calviño recibe el premio de manos de Pedro Tarquis, director de Protestante Digital

Hace 30 años la televisión pública española –la única que entonces se podía sintonizar en todo el territorio- contaba con una programación religiosa monoconfesional. Sólo la iglesia católica tenía acceso a este medio con un alcance masivo.

José María Calviño, director de Televisión Española en aquella época, fue una de las personas que entendió que era no sólo posible, sino también necesario, dar lugar en la televisión a otras religiones que no fueran la católica.

Calviño recibió el Premio Unamuno Amigo de los Protestanteseste jueves 11 de febrero en el Centro Cultural La Corrala (Madrid) en un reconocimiento a este momento histórico que ha permitido que desde entonces la presencia evangélica, y de otras confesiones, tuvieran su lugar en la televisión pública.

El abogado y ex director de TVE recordó aquel momento, con sus complejidades en una España que todavía se encontraba en plena transición religiosa. Calviño contó cómo su etapa de estudiante de Derecho en Santiago de Compostela le permitió ahondar en libros casi prohibidos y conocer la realidad de la persecución y el silenciamiento de los protestantes en España bajo la Inquisición.

Fotografía de José Pablo Sánchez, Pablo Martínez, José María Calviño, Asun Quintana y Pedro Tarquis


Afirmándose en los principios de la socialdemocracia europea, Calviño impulsó el reconocimiento de la libertad de conciencia - “algo unido al libre examen de la Biblia de los protestantes”, afirmó Calviño- y libertad religiosa en su labor como director de Televisión Española.

Dijo sentirse “honrado” por la entrega del premio y recordó también a Unamuno, con el que quiso identificarse como “un defensor de la libertad de cada persona para buscar la verdad en aquello que considere cada uno como el mejor camino”.

HISTORIA QUE MERECE RECORDARSE
No pudo estar presente Juan Antonio Monroy, presidente de Protestante Digital, cuyo discurso fue leído por el director de este medio, Pedro Tarquis. Monroy fue parte de la comisión evangélica que negoció con la Televisión Pública durante tres años para la consecución del programa.

“Calviño -recuerda Monroy- tomó el tema de la discriminación religiosa como asunto propio. Dio órdenes al director de la segunda cadena de televisión, Enrique Nicanor, para que acelerara las gestiones en curso. Nicanor comunicó la noticia al presidente de COMECO, Juan Gili, y el 24 de enero de 1985 los protestantes españoles emitimos el primer programa religioso por la televisión pública”.

Y hace treinta años, aunque la sociedad española ya no era sólo católica, no fue fácil conseguir dar este paso. Como recordó José Pablo Sánchez -director actual del programa evangélico en TVE Buenas Noticias TV, heredero del programa “Tiempo de Creer”- lo que no salía en televisión “casi no existía”. De ahí la importancia de estar presentes en este medio de difusión masiva, que ayuda a “normalizar la presencia protestante en nuestro país”.

EL VALOR DEL DIÁLOGO
Por primera vez en la historia del Premio Unamuno, este era entregado no sólo por Protestante Digital, sino también por la Fundación RZ para el diálogo entre fe y cultura. Su presidente, Pablo Martínez Vila, explicó que la presencia de espacios abiertos y comunes, como una televisión pública, son necesarios para la construcción del diálogo. “Un diálogo tan necesario en nuestra sociedad actual, donde se entienda este como un campo de cultivo, y no como un campo de batalla”, expresó Pablo Martínez.

Participó también en el acto la Secretaria de la Mujer del Consejo Evangélico de Madrid y filóloga Asun Quintana, que hizo un repaso de la figura de Unamuno, muy presente en los discursos de todo el acto. Quintana recordó la cercanía de Unamuno con los protestantes, sobre todo con el pastor Atilano Coco, fusilado por el fascismo franquista, así como el episodio célebre en el que el intelectual se opuso a Millán Astray, expresando en público: “Venceréis, pero no convenceréis”. Unas palabras que, en una Europa donde parecen querer resurgir los discursos excluyentes, suenan actuales y necesarias.

El director de Protestante Digital, Pedro Tarquis, hizo entrega del premio, y agradeció asimismo la presencia de amigos del ámbito evangélico, medios de comunicación y representantes del partido Socialista (Juan Carlos González)y el director de la Fundación Pluralismo y Convivencia, Fernando Arias.

Fuente: Protestante Digital

jueves, 11 de febrero de 2016

Hoy se entrega el Premio Unamuno Amigo de los Protestantes

Logo del Premio Unamuno, amigo de los protestantes

Este jueves José María Calviño, ex director de TVE, recibirá el Premio Unamuno Amigo de los Protestantes. 

El premio toma como referencia un momento histórico importante para la comunidad evangélica en nuestro país. Hace 30 años en el único canal de televisión nacional, siendo el medio que llegaba a todos los hogares de los españoles, apenas había lugar para otras religiones que no fuesen la católica.

Eso cambió gracias al arduo trabajo de los protestantes y la mano amiga que encontraron en el entonces director de la TVE, que facilitó la realización de un programa evangélico -además de uno judío y otro musulmán- en la parrilla televisiva.

“Tiempo de Creer” -Hoy Buenas Noticias TV- comenzó entonces una trayectoria de testimonio de la fe evangélica que se mantiene hasta hoy, sirviendo de escaparate al protestantismo español y ayudando en su reconocimiento en la sociedad plural en cuanto a religiones y creencias que es hoy nuestro país.

Protestante Digital y la Fundación RZ para el diálogo entre fe y cultura entregarán el premio, que llega a su décima edición consecutiva, en un acto en Madrid, al que han confirmado su asistencia diversas autoridades y representantes sociales, políticos, y religiosos.

domingo, 7 de febrero de 2016

‘Calviño fue clave para tener un espacio evangélico en TVE’

Fotografía de Juan Antonio Monroy

“José Mª Calviño (que recogerá el “Premio Unamuno amigo de los protestantes” este 11 de febrero) asumió el tema como un asunto personal”, recuerda Monroy.

Fue en 1985 cuando las tres confesiones “de notorio arraigo” en España (evangélicos, musulmanes y judíos) tuvieron un espacio en la televisión pública. Para que esto fuese posible fue esencial la visión integradora del pluralismo y la hábil gestión de José María Calviño, que tras la victoria del Partido Socialista Obrero Español en las elecciones generales de 1982, era nombrado Director de RTVE, cargo que desempeñó hasta 1986.

Juan Antonio Monroy es la memoria viva de la historia protestante contemporánea, la única persona testigo directa del proceso de negociación para la firma de acuerdos entre el Estado español y la Federación evangélica en 1982, siendo Presidente y miembro de la Junta Directiva de Ferede durante muchos años.

Puede leer la noticia completa en Protestante Digital.

domingo, 10 de enero de 2016

‘Premio Unamuno, amigo de los protestantes’

Logo del Premio Unamuno

Va por su décima edición consecutiva estePremio anual que otorga el diario Protestante Digital y que desde 2015 lo entrega con el coauspicio dela Fundación Ravi Zacharias.

El Premio “Unamuno, amigo de los protestantes” fue creado y entregado por vez primera en 2006 para distinguir cada año a una institución o persona de la vida social o política española que, sin ser de confesión protestante, haya tenido algún aspecto destacado que haya supuesto un trato en favor de la pluralidad, y por ello de la convivencia en normalidad de los españoles; de los protestantes en especial y de todos los ciudadanos en general.

UNAMUNO, AMIGO DE LOS PROTESTANTES
El nombre de este Premio fue elegido en recuerdo de la amistad del genial vasco-salmantino con el pastor protestante de Salamanca Atilano Coco, al que intentó inútilmente librar de ser fusilado por Franco.

El famoso discurso “Venceréis pero no convenceréis” lo garabateó Unamuno en el sobre de la carta en la que la mujer de Atilano le comunicaba lo inútil de su mediación, y que le enregó poco antes del encuentroante Millán Astray.

La familia de Unamuno, consultada antes de dar nombre al Premio, recordó este hecho como vital en la vida de D. Miguel y que aún conserva el sobre en su poder.

Además, Unamuno tuvo una fluida relación epistolar con protestantes españoles, y apreció la teología protestante (llegó a aprender danés para leer en su lengua original al pensador Soren Kierkegaard).

Protestante Digital, fundado en 2013, es el diario evangélico español de mayor presencia nacional e internacional, cercano al millón de visitas mensuales. Está vinculado a la Alianza Evangélica Española. Tiene una versión en portugués, y otra europea en inglés (Evangelical Focus).

“PREMIOS UNAMUNO” DE AÑOS ANTERIORES
El primer año (2006) fue para Henar Corbi, que fue diputada socialista y entonces era asesora de la Dirección General de Asuntos Religiosos.

El segundo se otorgó al diario “El País” por el trabajo del Defensor del Lector como figura, y de los responsables de las secciones de Sociedad-Religión y Madrid (Juan G. Bedoya y Ana Alfageme).

La tercera ocasión recayó en la escritora, y redactora del diario El Mundo, Eva Díaz Pérez, autora de la historia novelada del protestantismo español andaluz de tiempos de la Reforma (Memoria de cenizas).

El cuarto premiado fue José Manuel Vidal, director del portal Religión Digital, con un trato ejemplar en la información del pluralismo religioso, y primer diario religioso “no evangélico” online que contó con blogs de protestantes.

El quinto premiado fue el catedrático abulense Francisco Ruiz de Pablos, con una extensa labor de colaboración en la investigación y traducción de los escritores reformados españoles y europeos.

La sexta candidatura correspondió a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que creó en 2006 a la primera aula cultural protestante en una Universidad española (Aula Martín Lutero).

El año 2012 la premiada fue Pilar Fernández Labrador, conocida como “la dama de la cultura” de Salamanca fue Concejala de Relaciones Institucionales del ayuntamiento salmantino por muchos años y sigue su labor como parte del Patronato de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes.

En la siguiente ocasión (2013)eldistinguido fue Alberto Ruiz Gallardón, en 2013, por su labor a favor de la multiculturalidad especialmente como Presidente de la Comunidad de Madrid.

El noveno premiado fue el pintor y profesor ade la Universidad de Salamanca (USAL) Miguel Elías, "un auténtico y generoso 'mecenas artístico' de la obra social y cultural del pueblo evangélico en España"

El primer decenio se cierra con Jose María Calviño. Siendo director de RTVE logró en 1985 que por primera vez la televisión pública concediese espacio oficial a programas confesionlaes "no católicos". Los domingos comenzarona emitirse por vez primera en España contenidos dirigidos por lasconfesionesevangélica, islámica y judía, hasta el día de hoy.